Treinta y tres años como detective privado me proporcionaron la experiencia en la que basar mis novelas. Mis historias nacen de casos reales, desde el lado oculto de la investigación.
Descubre mis artículos y mis novelas, disponibles en Amazon.
Bienvenido a mi blog.
Era un asesino.
Meses después de cumplir su condena, apareció en el domicilio de su mujer.
Su mujer: mi clienta.
Mi clienta se había fijado en el cartel de gran tamaño que yo tenía en la barandilla de la terraza de mi despacho, en la Gran Vía número 56 de Madrid donde me anunciaba como detective privado .
Esta es también la dirección de mi alter ego en mis novelas
Llamó por teléfono desde la cabina que había junto a la entrada de Metro, en la acera de enfrente.
En este blog leerás entradas más personales sobre mis experiencias como «mi primera investigación«, «mi primera colaboración«, «vivencias de un detective privado actual» o «el detective«.
También investigaciones reales como: «era un asesino«, violencia vicaria» o «la academia de los horrores«.
Teoría de la investigación como «personas desaparecidas en España«, « lo que el cine miente sobre los detectives privados«, «mitos sobre los detectives privados» o técnicas de investigación como : «las vigilancias«
Todas mis experiencias las utilizo para enriquecer mis novelas con realismo.
- Muerta al amanecer
- Las niñas sin dedos
- La sepultura habitada
- El joven cadáver
- La trampa
- Ansia criminal
- Las desaparecidas de Dios
Al decírmelo me asomé. Levantó la cara hacia mi despacho y mientras hablábamos, nos mirábamos a los ojos a través de nuestros respectivos cristales.
—Mi marido es un asesino. Se lo adelanto para que sepa donde se mete.
—Suba.
Era una mujer poco atractiva, de mirada triste y vestimenta descuidada. Venía de Valladolid.
Le parecía una ciudad demasiado pequeña para contratar a un detective de allí. La Gran Vía de Madrid la atrajo, como a tantas personas que nos visitan.
—Me prometió que había cambiado. Le acogí en casa con caridad cristiana. Era mi obligación.

Esa alusión me hizo comprender por qué no había usado preservativo en sus relaciones bis a bis y por qué no había abortado.
—Se comportó durante unos meses. Luego volvió a las andadas. Empezó a llegar cada vez más tarde hasta ahora que ya no viene por las noches. Cuando vuelvo a comer con mi hija, después de recogerla a la salida del colegio, está durmiendo. A veces vestido. La habitación apesta a alcohol.
Utilizo mis investigaciones reales para ambientar MIS NOVELAS
Objetivo: quitarle la patria potestad
Mi objetivo como detective privado está muy claro sobre el papel. Conseguir pruebas de la vida desordenada y delincuencial de su marido con tres objetivos: conseguir el divorcio, la separación eclesiástica y retirarle la patria potestad sobre la niña de siete años.
Llamé por teléfono a uno de Valladolid para que me informara un poco de la ciudad.
Estás leyendo una entrada del blog del detective privado Antonio Moreno. Aquí leerás historias de detectives privados y la vida de su alter ego, el detective privado Gregorio Parra.
La vida de este detective se narra en diez novelas
De momento ya hay disponibles seis, ya a la venta en Amazon.
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El primer año de ejercicio profesional del detective privado Gregorio Parra. Ha conseguido su licencia de detective privado y abierto la agencia PRODET.
El detective privado Gregorio Parra se sumerge en la sociedad paralela que convive con la normal. El mundo de la mendicidad. Un reto para un detective privado.
El detective privado Gregorio Parra busca a un policía desaparecido. Sin saberlo, se va acercando a su secuestrador que es un peligroso asesino.
El detective privado Gregorio Parra es contratado para esclarecer la muerte de un joven, ante la inacción de la guardia civil.
Gregorio Parra es un detective privado desorientado por el sufrimiento. De esto intentará aprovecharse su clienta.
El detective privado Gregorio Parra ha empeorado en la extraña fobia que ha desarrollado. Odia a sus clientes y no puede verles en persona.
El detective privado Gregorio Parra acepta una investigación sobre una desaparición
—Tienes que estar loco para meterte ahí. No hay dinero que lo pague. Este tío es un hijo de puta y es la mejor persona de la banda con la que va.
—¿Por dónde se mueve esa gente?
—Esto no es Madrid. Aquí no hay barrio chino. Aquí hay calle china. Estará allí seguro.
Me desplacé a Valladolid un viernes por la mañana. Había forrado los cristales de las ventanillas traseras de mi coche con bolsas de basura negras. Pasé varias horas estacionado en doble fila en la calle china hasta que encontré una plaza para aparcar.
Tenía unas horas libres. Hasta las siete de la tarde mi hombre no se levantaría de la cama para ir a desayunar a un bar. Ahí le conocería.
Una investigación nocturna complicada
Para estas investigaciones nocturnas no es suficiente una foto. Necesito conocer su perfil, su manera de caminar, la forma de su cabeza, su complexión y su estatura.

Mi hombre llegó a la zona conduciendo una pequeña moto sin casco. Entró en un lupanar cochambroso.
Hice un buen trabajo. Un trabajo de resultado demoledor. Prostitución, proxenetismo, tráfico y consumo de drogas, perversión de menores.
El buen trabajo de un detective privado
Lo cobré puntualmente y me dedique a seguir con mi vida hasta que me avisaran de la celebración del juicio.
Unos meses después me llegó una notificación de la comisaría para recoger un documento.
El abogado de mi clienta me convocaba al juicio unos días más tarde.
Aquí empezaron mis problemas.
La Justicia. Un obstáculo
Me desplacé a Valladolid. Había quedado con el abogado de mi clienta para hacer una visita al juez que llevaba la causa.
Le solicitamos autorización para declarar protegido por un biombo.
Se negó.
Insistí. Me jugaba mucho.
Utilizo mis investigaciones reales para ambientar MIS NOVELAS
—No debe temer nada de este ciudadano. No está acusado de ningún delito. De los que cometió en el pasado, ya ha cumplido.
Le conté los datos que habían llevado a mi clienta a contratarme y al resultado de mi investigación.
—No me consta que ese señor sea un delincuente.
—Pero consta en mi informe. Incluye una grabación donde se le ve esnifando heroína. Y entrando en un prostíbulo con chicas menores de edad. Es el portero de ese local.
—Nada de eso me consta.
—Está en mi informe. ¿Quiere verlo? Aquí tengo una copia.
—No puedo hacer eso. Eso debe verse en el juicio.
—Ese es el problema, señor juez. La madre quiere quitarle la Patria Potestad de la hija que tienen en común. Tendré que aportar las pruebas que lo van a conseguir declarando delante de él. Corro un gran riesgo.
—No autorizo el biombo.
—¿Puedo declarar enmascarado?
—No. Tendrá que mostrarse como es.
Se acababan las opciones de proteger mi vida. Utilicé mi última bala.
—Cuando me llamen a declarar, estaré en el pasillo. Lo habitual es llamar a testigos y peritos por su nombre y apellidos. ¿Es posible que me llamen por mi número de licencia de detective otorgada por la Dirección General de la Policía en vez de llamarme por mi nombre y apellidos?
— No.
Llegó el día del juicio. Pedí ayuda a mi amigo y colega Luis.
Me haría una contravigilancia a la salida de los juzgados. El momento más caliente.
Entre los detectives privados tenemos que ayudarnos y colaborar. En mi vida esto ha sucedido muchas veces, algunos están reflejados en mis novelas como en Las desaparecidas de Dios
Aparcamos muy lejos para que nadie pudiera ver nuestra matrícula.
Estás leyendo una entrada del blog del detective privado Antonio Moreno. Aquí leerás historias de detectives privados y la vida de su alter ego, el detective privado Gregorio Parra.
La vida de este detective se narra en diez novelas
De momento ya hay disponibles cinco, ya a la venta en Amazon.
En agosto habrá una sexta.
El primer año de ejercicio profesional del detective privado Gregorio Parra. Ha conseguido su licencia de detective privado y abierto la agencia PRODET.
El detective privado Gregorio Parra se sumerge en la sociedad paralela que convive con la normal. El mundo de la mendicidad. Un reto para un detective privado.
El detective privado Gregorio Parra busca a un policía desaparecido. Sin saberlo, se va acercando a su secuestrador que es un peligroso asesino.
El detective privado Gregorio Parra es contratado para esclarecer la muerte de un joven, ante la inacción de la guardia civil.
Gregorio Parra es un detective privado desorientado por el sufrimiento. De esto intentará aprovecharse su clienta.
El detective privado Gregorio Parra ha empeorado en la extraña fobia que ha desarrollado. Odia a sus clientes y no puede verles en persona.
El detective privado Gregorio Parra acepta una investigación sobre una desaparición
La policía. Otro Obstáculo
Antes pasamos por una comisaría cercana. Hablamos con un inspector y le contamos el asunto.
Si teníamos problemas a la salida del juzgado queríamos dirigirnos hacia la comisaría y que estuvieran pendientes por si nos veían llegar.
—De eso nada, chavales. Vosotros sabréis en qué líos os metéis.
Fue mi primera decepción o traición de la policía.
Solo porque éramos detectives privados
Como detective privado he descrito diversos tipos de roces en mis novelas
Estábamos en el pasillo. El acusado con su abogado, junto a la puerta del juzgado, yo con el mío. Un poco apartado. La clienta sentada en un banco.
Luis al final del pasillo en la puerta de otro juzgado como si fuera a declarar en él. Imposible relacionarnos.

Declaré a cara descubierta mientras aquel asesino me miraba a los ojos impasible.
Luis había detectado a un joven que se marchó del juzgado cuando entré en la sala. Su objetivo de identificarme estaba cumplido.
Luis bajó un poco después y localizó donde estaba apostado.
Salí del juzgado y conecté el Walkie que llevaba en el bolsillo de la americana.
Utilizo mis investigaciones reales para ambientar MIS NOVELAS
—Lleva un jersey a rayas horizontales blancas y verdes. Tira para la comisaría. Yo voy detrás de él.
Eché a andar ligero. Tener a Luis detrás me ayudaba pero el miedo me hacía castañear los dientes.
Doblé varias esquinas sin mirar atrás, hasta que hoy la voz de Luis por el Walkie
—Tranquilo Goyo. Se ha marchado.
Había mirado hacia atrás y reconocido a Luis del pasillo de los juzgados.
Su tremenda envergadura y cara de pocos amigos me habían salvado.
De momento.
En mi novela “La Trampa”, la clienta también contacta conmigo por el cartel de mi balcón.
Pero “La Trampa”, es ficción.
Esto fue real.
Durante 33 años viví este oficio tal y como es, lejos de mitos y adornos.
Muchas de estas experiencias me han servido para construir las novelas de mi detective ficticio, el detective privado Gregorio Parra, mi alter ego, intentando que sus historias se parezcan más a la realidad que al cine.
Puedes encontrarlas aquí: MIS NOVELAS
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11 respuestas a “ERA UN ASESINO”
[…] un lado he sido detective privado durante 33 años como explico en mi blog […]
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